miércoles, 17 de septiembre de 2014

Escríbeme.

y como esclavo
bebí de la súplica
y me perdí en espíritu
inventando palabras
que sonaban a tu nombre
y no te hablaban.

te decía
pero nunca creíste que dolor y ausencia te invocaran;
solo jugaban a ser poesía
cuando eras tú
y no las letras
lo que ardía dentro del alma
hasta incendiarme.

escríbeme

y todas las cartas de amor
se pensaron para ti
y se consumieron
cuando supieron tu nombre
en mi pecho.

la memoria se hizo carne
-musa- y me hice poeta
solo para vengarme
de ti.