lunes, 3 de febrero de 2014

La magia cuando se hace carne en tu sonrisa.

Le escribiría celoso a cada uno de los besos que dejas en la taza de café.

Las tardes de invierno solían ser íntimas. Salíamos a tomar algo en cafeterías vacías; el frío que atrincheraba a la gente junto a la calefacción. Ibas preciosa aunque diluviase o el viento despeinara cada uno de tus rizos, y no había nada que te gustase más que salir fuera a dar una vuelta. En mis días preferidos te olvidabas el paraguas y siempre acababas pidiendo entre risas que corriera hacia cualquier portal, agarrada a mi brazo. Quizá por eso eran mis días preferidos.

Otras veces fumabas, con la mirada perdida en otro sitio. Y no te encontraba (me moría de miedo). Pero siempre regresabas; sacudías la cabeza y te volvías hacia a mí con una sonrisa, como si nunca hubiese existido ese momento. Como si todo se hubiera pausado (incluyendo mi corazón) y nada se hubiera alterado en el universo.

Me dabas el aire y la vida. Y eras consciente de que te veía descubriendo cada destello de esa luz que tenías. Te miraba como se mira el arte, entre fascinación y recelo; porque los versos finales de los poemas pueden crear o destruir, y tú no habías dicho la última palabra. Enmudecías la música con tu voz. Y me enmudecías a mí. Contabas tus anécdotas y reías. Y yo reía contigo. Pero solo se escuchaba silencio fuera. Todo era silencio si no era tu voz. Tenías esa magia con la que todo perdía el protagonismo hasta hacerse ruido blanco y solo sonaba tu sonrisa hecha música. 
Pero eras una sorpresa constante, de esas que me enganchan. Como la más dura de las drogas. Que más que destructiva, es poética. Que más que la pena, vale la vida. La que me dabas cada vez que me dejabas sentir en tus ojos la verdad sin saber describirla.

Y yo no sabía qué era el amor. Pero me moría de celos cuando besabas la taza de café... y no mi piel.

3 comentarios:

  1. No sé qué línea fue la que más me entonó. Me quito el sombrero, sin duda.
    Mil gracias por escribir, haces que leerte sea un placer.

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  2. Es una entrada preciosa.
    Por cierto, ¡te he nominado en mi blog! Pásate.
    Un beso enorme.

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