lunes, 20 de mayo de 2013

Precuela.

Sollozaba. El frío arañaba los cristales y sus lágrimas se derramaban tibias sobre las mejillas heladas. Pero solo se oía la lluvia. Y sus suspiros largos cuando el dolor se decidía, por un segundo, a darle tregua.

Última noche de noviembre. Aquel día no habría abrazo ni consuelo. Solo cicatrices y golpes. Y daño. Y mentira.
Se pasó la vida fumando, esperando a que volviera. Apagando los cigarros en el borde del cenicero. Con la cena puesta. Con las rosas salvajes esclavizadas en el jarrón. Con las velas condenadas a extinguirse. Con el vino descorchado. Con el hambre, la esperanza cansada.
Se pasó la vida casi desnuda en el sillón. Con la historia a medio leer encima de la mesa. Con la piel erizada.
Sin embargo, sabía que pasaría. Sabía que no volvería. Pero no quiso dejar de esperar. Ni apagar las velas. Solo quiso gastar la vida esa última noche de noviembre. Hasta que doliese. Hasta romper el reflejo, sentir cómo la abrazaba el silencio de la ausencia y, al fin, morir, sin perder el pulso.

3 comentarios:

  1. Las últimas noches de noviembre tienen una belleza necrófila y atormentada que alimenta la poesía, (Y envenena el corazón.)

    Quiero mis abrazos.

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  2. Precioso texto, como siempre. Me ha recordado a los árboles durante el invierno. Parecen ballestas muertas por el viento y las gélidas temperaturas. Pero una hoja te dice que no es así. Sigue vivo por dentro. Esperando a tiempos mejores, donde poder ser frondoso bajo el cálido sol de verano. Por eso cuando veas la dura corteza de los árboles y cuentes los aros de su tronco, no pienses en los años que tiene, sino la capa que tuvo que crear para poder pasar los duros inviernos y así poder volver a resurgir en las primaveras. Y al tener la certeza que este proceso se volverá a producir el próximo invierno, te da nostalgia de el último verano vivido.

    Y es que a veces la nostalgia y la melancolía, como prácticas controladas, son sanas para el espíritu. Solo piensa; cuando pase el invierno, cicatrizaré.

    Un abrazo <3

    PD: Tu comentario fue la inyección de ánimo que necesitaba, gracias.

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