sábado, 20 de abril de 2013

Sistematización de la desesperanza.

Pasó sin tilde como pasan los días en el calendario, por inercia. Siempre de manera artificial, establecida por lo humano y la maldita necesidad de tener algo bajo control cuando en realidad no somos dueños de nada.
Pasó por mi vida como funciona el instinto, automático, acrítico, sin contenido, ni preguntas, ni teoría. Pasó como pasan las horas de luz en invierno, escondidas. Continuamente huyendo, escapándose lejos, cobrándose la muerte en la tierra yerma y sin frutos, en la hierba quemada del frío (rápido, doloroso y helador).
Pasó como pasan los recuerdos. Fugaces. En pasado.

3 comentarios:

  1. No somos dueños de nada. Pero sí lo somos al menos de algo que nos hace únicos, necesarios, incluso imprescindibles. Tú lo eres, Muesli. Lo sabes.

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  2. Buenos, esos labios que pronuncian sandeces no pueden ser los tuyos.

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