sábado, 27 de abril de 2013

Distancias.

entonces
se derrumban todos los órganos con los que sabemos amar
los órganos que no se sienten, órganos inmateriales
insustanciales
órganos necesitados de otros órganos como la sonrisa
o la carcajada sonora
o tú

sábado, 20 de abril de 2013

Sistematización de la desesperanza.

Pasó sin tilde como pasan los días en el calendario, por inercia. Siempre de manera artificial, establecida por lo humano y la maldita necesidad de tener algo bajo control cuando en realidad no somos dueños de nada.
Pasó por mi vida como funciona el instinto, automático, acrítico, sin contenido, ni preguntas, ni teoría. Pasó como pasan las horas de luz en invierno, escondidas. Continuamente huyendo, escapándose lejos, cobrándose la muerte en la tierra yerma y sin frutos, en la hierba quemada del frío (rápido, doloroso y helador).
Pasó como pasan los recuerdos. Fugaces. En pasado.

sábado, 13 de abril de 2013

Analepsis.

De repente, me acordé de ti.
Apareciste entre las ganas de concierto, entre las canciones, los gritos, los saltos, las luces. Entre el recuerdo de tu mano enganchada en mi mano. 
Sí, ahí estabas: entre mis manos. Y tu condenada sonrisa enquistada en mis pupilas. Qué sonrisa. Y qué concierto. 
¿Lo has olvidado? Tu pelo hacía piruetas en la línea de lo imposible, y te movías como solo saben bailar los que sienten la música en los capilares como se siente el éxtasis, la euforia; el sudor corriendo por la nuca, el placer invadiendo cada resquicio de la piel, tu mirada. 
Bailabas como sentía tu mirada. Depredadora. En el pecho. Y se me olvidaba la batería; era esclava de tu ritmo, de tu parpadeo explosivo y de la sonrisa. De tu condenada, sobrecogedora y hermosa sonrisa.

lunes, 8 de abril de 2013

Suspiro breve como haiku.

así, sin rima aparente
(poesía consciente)
eres tú.