martes, 25 de diciembre de 2012

La espuma se encabrita.

Has dejado de llover, cielito lejano. Han dejado de llover tus ojos azules, y sin embargo, lo has inundado todo. De agua, de sal. Todo ha quedado empapadito de tu tristeza.
Y tantos navegan en tus recuerdos... Tantos se pierden; a tantos se les rompe el corazón y los barcos con tus tormentas, con los truenos, con la rabia y las lágrimas de desamparo; tantos... Tantos son, cielo libre, que tengo miedo.

1 comentario:

  1. El cielo es a veces un mar invertido. Y puede guardar tantos naufragios como él.

    Besos.

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