sábado, 27 de octubre de 2012

Militantes del dolor ajeno, almas inocentes.

sabes a óxido,
a sangre vieja de gangrena, que no
que no se cura
ni se deja curar

al llanto de la niña
que llora
por la guerra y por su padre,
por la cicatriz que no se cierra
ni se quiere cerrar

a la mujer que cocina
todos los remedios que no sabe;
a la mujer que se lamenta
en la cama deshecha
y arropa al hombre que sufre,
que tiembla
y suplica un plato de paz
cuando aún abunda el hambre.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Octu(breve) (II)

Las despedidas no entienden lo que son y nos sonrojan las mejillas cuando no acertamos si besarlas a ellas o a estos labios que callados nunca saben cómo pedir el cariño y las caricias.
(no te vayas, no quiero que te vayas)
Pero estás demasiado lejos del corazón como para descifrar el morse de mis latidos.

Y desapareces.

lunes, 15 de octubre de 2012

Nada.

Ella era la soledad pequeña que se besa en los labios secos del que habla de eternidad, de lealtad, de esperanza. 

Siempre lo fue, en silencio, en la intimidad del secreto que todo lo calla, que todo lo guarda y lo esconde hasta el deterioro y la muerte. 

Ella era el olor del desastre, del eco viciado que implosiona y destruye, devasta. Era lo desolador y el desconcierto, la inmensidad vacía; y tú, tú, que la decías como Zenobia decías. 

Porque no, no creías en la magia
y jamás entenderías la vida.

lunes, 8 de octubre de 2012

Octu(breve)

Aquí me he quedado, en el rincón donde me acorralan los temores y sí,
aparece el Miedo A no encontrarte
a que no estés escondido donde siempre (en los huequitos de mi corazón)

y sí,
me tortura el Miedo A que te hayas ido, sin notas y sin mí, y que no vivas por volver a estos brazos que te anhelan, que no te quieren dejar marchar;

y no,
no quiero quedarme conmigo,
que aunque parezca capricho:

me haces falta