lunes, 2 de julio de 2012

Impulsos indomables.

Jane clavó con rabia el marcador entre las páginas, tiró el libro encima del sofá y se levantó con asco.
Sabía que si seguía leyendo acabaría con un mal sabor de boca y de mal humor. No estaba segura si era porque la novela se le hiciera corta, por la angustia de esperar que se retorciera la trama aún más y que su resolución llevara más palabras que los miserables dos capítulos que quedaban o porque sentirse contextualizada en una historia que ya no le pertenecía le estaba costando la cordura.

Pero quién sabe, a lo mejor eso es lo único que le hacía falta para sacar los dientes y atacar a mordiscos a Dave
porque lo echaba mucho de menos, de veras.

2 comentarios:

  1. Siempre, siempre, siempre, haciendo unas entradas estupendas. No me cansaré de decirtelo. Y siempre, siempre, siempre, son tus comentarios en mi blog los que me alegran el día y me hacen ver que hay gente que piensa igual que yo.
    Mil veces gracias.

    ResponderEliminar
  2. Tanto esta entrada como la anterior me han dejado realmente sin palabras. Me encanta como escribes, es algo..impresionante.

    Soy ataraxia, y cambie mi nombre y la direccion de mi blog por cuestion de seguridad. Muchas gracias por pasarte por mi blog linda. Un beso

    ResponderEliminar