sábado, 10 de marzo de 2012

Afrodita y el esclavo.

Tú, Afrodita entre los mortales, desorientada, fulminante, diosa de los susurros y la pasión.
Y mi sonrisa, una palabra perdida de servicio. Lealtad legítima a tus ojos, a tu forma de perderte en la ciudad y a tu indecisión.

Pero a trocitos, parpadeas y te escondes, me apago con el intimismo de tus pestañas y me matas despacio.

Me engañas, me desquicias y me engatusas otra vez cuando vuelves a buscarme. Me seduces a lo terrible de protegerte y te siento fiera entre mis brazos, me desgarras el alma, me acorralas, me quitas la razón y me vuelvo esclavo ante tu infranqueable corazón.

Pero no dejo de tenerte miedo.

4 comentarios:

  1. Me encanta... preciosa la entrada de verdad!

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  2. Morir despacio en brazos de afrodita.
    tentador...

    Saludos almendrados ;)

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  3. Me encanta la mitología grecolatina, así que el hecho de que utilices una alusión a la mítica diosa del amor me fascina.

    Tu texto es hermoso, y estremecedor, se nota la irresistible atracción del protagonista a cada una de las facetas de su divinizada amante, a pesar de que muchos de sus enigmas le aterran.

    Gracias por seguirme y por tu comentario en mi blog, me emocionó mucho tras la evidente sequía de lectores que tengo :)

    Besos de neón, me gusta tu blog y lo que escribes.

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  4. It's beautiful.

    Thank you for your lovely comments.

    xx

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