martes, 1 de noviembre de 2011

Un cementerio de arte

En el que las lápidas son cuadros de un imitador dieciochesco de Goya que cuentan los versos de algún poeta romántico entre las más macabras melodías. Allí donde el amor más apasionado es frío y siniestro hasta el punto de conquistar corazones con su crudeza de fantasía, con la que podríamos rescatar cuerpos inertes de sus tumbas por puro erotismo indecente de un arrebato delirante en un frenesí de entusiasmo.

Bienvenidos al mundo de los dioses enfermos de las Letras más remotas, condenadas al olvido, a llevar sus almas al inframundo de la pasión.

2 comentarios:

  1. Upssssss... que gore, jajaja
    Saludos almendrados ;)

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  2. A mí me recuerda a Morticia Addams (hihihi) y también me parece que tiene un toque necrófilo... pero me encanta (:

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