sábado, 19 de noviembre de 2011

Ella es una chica de lluvia,

Pero sólo en invierno, cuando se condensa el calor que se le evapora de su corazón verano y las lágrimas se precipitan sobre las aceras calladas hasta conseguir un ambiente casi brumoso a su vista de navegante de los mares del norte a los que no quise acompañarla en su viaje, por miedo... a que naufragásemos los dos.
Y acabamos perdiéndonos igual.
Ella en la niebla de su soledad fría y yo en la oscuridad en la que se sumía la ciudad (y, sobre todo, mi habitación) sin ella.

1 comentario:

  1. Desde este preciso instante la lluvia tendra un brillo distinto... Sera esa chica..?

    Saludos almendrados ;)

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