sábado, 4 de junio de 2011

Me darás los buenos días después de nuestras mejores noches.

Házmelo todo esta noche. Cómete mi piel en cada beso, quémame a base de caricias. Tócame despacio, cariñoso, con más deseo que nunca. Desabotóname la ropa con calma y lléname así de miedo, de inseguridad, por concederme la oportunidad de pensar en cómo será esta vez. Tírame en la cama, atrápame encima, vuélveme más pequeña que nunca. Deshazte de mis medias lo más rápido que puedas, y de lo que le sigue. Dibuja con tus yemas por mi espalda lo que nunca pintaron los artistas. Lléname de vergüenza con una sonrisa cómplice, ávida de mi desnudez. Saca mi lado más salvaje y destroza mis labios a mordiscos. Roba mi olor respirándome por el cuello. Despéiname. Apégame contra tu piel y transfórmame en lujuria, regálame un trocito de éxtasis. Convoca el placer a mi cuerpo.

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