martes, 11 de enero de 2011

La esencia.

Dave la miraba y se decía qué haces, qué haces desperdiciando las tardes con los chicos, con las motos y con el sexo de las mediocres putas que desfilan en las aceras.


Dave la miraba y lo sabía, sabía que sus bocas no tendrían jamás esa consistencia ni eso sabores que no se explican, que sólo podría tener ella.

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