viernes, 24 de diciembre de 2010

Dulce timidez.

A cien por hora, registra el velocímetro de nuestros corazones en cada roce, en las sonrisas que nos enrojecen las mejillas y nos llevan, con timidez, a darnos un beso.


Qué bonitos son los guiones 
de las películas 
que nunca podré grabar.

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