sábado, 11 de diciembre de 2010

Reflexiones de una tarde de alcohol.

-¡Hola! Soy yo, de nuevo -dijo ella, encendiendo un cigarrillo. Empezó a fumar y prosiguió-. Pero esta vez he venido a decirte que hoy me he dado cuenta que no me haces falta ya, que no quiero recuperar los planes que habíamos hecho; que me lo paso bien sin ti, sin vivir a todas horas por ti, sabiéndome correspondida; que no extraño el hablar y el estar contigo; que no me hace falta que tus sonrisas ya no sean para mí, porque las mías ya tampoco te las dedico... creo.

>>Bueno, también creo que necesito otra copa. Es que empiezo a delirar cuando recuerdo que fuiste más que nadie, aunque ahora... Eh, mm... ¿Tienes algo para tomar por ahí? Prometo compartir, si quieres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario