viernes, 17 de diciembre de 2010

Dry heart.

Voy a vaciarme las venas. Serán simples conductos de aire esperando a ser rellenados de magia otra vez.

¿Por qué lo hago, dices? Quiero acabar con su olor: el que corría por mi sangre, con sus manías, con sus detalles, con sus besos y con el miedo y el dolor.
Lo quiero fuera de cada latido, y solo tenerlo en un huequito de mi mente, como otro pensamiento, una simple sinapsis surrealista que lo traiga a mi presente sin consecuencias, pero pudiendo cambiar de tema.
Sin embargo, en los sentimientos no se puede "cambiar de tema", y sinceramente, no quiero que venga y vaya, como si de una montaña rusa se tratase.


¿Te acuerdas de aquellos rascacielos que derrumbaron? ¿Aquel proyecto al que llamamos "nuestro"? Me pasearé por la zona de vez en cuando, pero cuando se hayan retirado todos los escombros.

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